Freddo se expande por EEUU

De la mano del fondo de inversión Pegasus, la cadena de heladerías Freddo, que le pertenece, ha puesto el foco en el gran mercado de Estados Unidos, sin descuidar su negocio local que, con 110 locales, casi todos franquiciados, le genera el 70% de los ingresos. Después de todo, en Argentina parece haber margen dado que el consumo de helados aún es bajo, de 7 kilos por habitante y por año, cuando el vecino Chile llega a los 11 kilos. Los helados de Freddo, al ritmo de 3 millones de kilos por año, se fabrican en Rosario en una de las plantas de última generación y con todos los protocolos de funcionamiento que exigen mercados como el del gran país del Norte, donde esperan cerrar 2020 con 20 locales además de una fuerte penetración en los supermercados. El próximo 17 inauguran de manera directa uno en Coral Gables (Miami) y otro unas semanas más tarde en el Midtown, siempre de Miami.

“La idea es crecer y llegar a 20 locales en ese mercado, además de otros dos franquiciados, uno en Aventura Mall en un centro comercial a la calle y el otro en la Little Argentina”, cuenta Gonzalo Alfonsín, su director comercial. Freddo elabora los helados con leche fluida, lo que los distingue de los industriales (que se hacen en base a leche en polvo). Y los envía por barco, ya que el helado puede conservarse sin perder ninguna de sus características durante dos años. La compañía inició una trasformación desde 2018, cuando cambiaron el modelo de negocios para pasar de una cadena de heladería artesanal a una empresa de consumo masivo. Eso implica, al compás de seguir franquiciando locales, la penetración en las grandes cadenas de supermercados, en un proceso que arrancó en 2019. Hicieron pruebas con YPF y están en sus estaciones de servicio para en breve sumar a Axion. Tienen 400 freezers instalados y llegarían a 1.000 este año, en un negocio que ya les arrima el 15% de la facturación.

En cuanto a la exportación, que les generó US$20 millones en 2019, están abriendo nuevos locales en Uruguay y Chile y
ampliando la llegada a Brasil, donde cuentan con 19 lugares de venta. Hacia adelante, Alfonsín se ilusiona con el mercado chino
mientras enfrenta un desafío: abandonar el telgopor de los envases y hasta las cucharitas de plástico por los ecológicos en base a almidón de maíz.

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